martes, 27 de junio de 2017



 NOTA "EL DERECHO A LA ASISTENCIA". Publicada en el Diario "Página 12". Buenos Aires. Junio 26 de 2017.

EL DERECHO A LA ASISTENCIA
 
                                                                                              Norberto Alayón (*)
(*) Trabajador Social. Profesor Consulto de la Universidad de Buenos Aires (UBA)

La asistencia es un derecho. Toda sociedad que, por las características que adopta para su funcionamiento, primero pauperiza y excluye a buena parte de sus miembros, debe asumir maduramente su responsabilidad por el daño ocasionado y disponerse a adoptar profundas medidas reparatorias. Y debería hacerlo por la vía del derecho pleno, o bien -mientras tanto- mediante políticas sociales que tiendan a neutralizar el deterioro de las condiciones de vida de la población, a la par de ir creando las condiciones para contribuir a la consolidación de un orden social más justo y equitativo.

El derecho a la asistencia, no cambia la naturaleza de las relaciones sociales vigentes en la sociedad. Pero sí debilita la lógica de quienes defienden la continuidad de sociedades inequitativas, y -a la vez- ética y estratégicamente contribuye a la reparación de los problemas sociales, en la perspectiva de ir construyendo alternativas más sólidas para un funcionamiento social más digno y más humano.

Reconocer el derecho a la asistencia implica la aceptación de que las personas a ser asistidas, básicamente carecen -por las condiciones del funcionamiento social- de posibilidades para un adecuado despliegue de sus potencialidades que, entre otras cosas, les permita satisfacer autónomamente sus necesidades. Familias sin los medios suficientes para la reproducción de su vida, con problemas de empleo, con ingresos degradados, con problemas habitacionales, de salud, de escolaridad, no pueden más que tender a repetir esas condiciones en las generaciones siguientes.

Interferir e interrumpir ese proceso social negativo, constituye una responsabilidad ética impostergable, pero -además- implica asumir una imprescindible opción de fortalecimiento de la democracia, en tanto una verdadera democracia no puede reconocerse como tal con graves niveles de pobreza y exclusión.

Además, las propias contingencias de la vida pueden conducir a cualquier persona a padecer accidentes que le generen discapacidades puntuales, cuya atención y protección posterior es menester que sea asumida por las instituciones específicas de todo Estado moderno.

En 1961, el médico argentino Regino López Díaz, Director Nacional de Asistencia Social, afirmaba: “Es nuestra aspiración común que este país no tenga necesidad de un organismo encargado de la asistencia social”. ¡Cómo no coincidir con esa aspiración! Pero resulta que a 56 años de haber sido formulada, todavía no sólo no se concretaron los cambios que hicieran innecesaria la asistencia, sino que se produjo un significativo aumento de la pobreza y de la desigualdad social.

También el economista sueco Gunnar Myrdal, que obtuvo el premio Nobel de Economía en 1974, manifestaba en 1968: “Mi ideal es que se lleven a cabo reformas sociales tales -en los vastos campos de la distribución del ingreso, la vivienda, salud pública, educación, el enfrentamiento de la delincuencia, etc.- que el Servicio Social se vuelva más bien innecesario o se transforme en algo muy especial, algo individualizado y especializado, mientras no sea simplemente la administración de la legislación social.” Pero esas “reformas sociales” (que también nosotros deseamos, profundas y lo antes posible) no se cristalizaron a cabalidad. Y la asistencia, entonces, continúa siendo necesaria.

Las políticas de asistencia son insuficientes, pero hay algo mucho más insuficiente aún: la ausencia de políticas de asistencia. Desconocer el derecho a la asistencia es precisamente el posicionamiento que asumen los gobiernos conservadores, que tienden a recortar los recursos destinados a la acción social, desertando de esta responsabilidad estatal o bien transfiriéndola hacia modalidades de beneficencia y de voluntariado, optativas y además escasas, a ser encaradas por sectores privados (empresariales, religiosos, filantrópicos).

Defender la idea de la asistencia como derecho, exige también diferenciar esta concepción de aquellas alternativas que, con lamentable frecuencia, transforman la asistencia en un recurso para la construcción de relaciones clientelistas, generando dependencia y sumisión. Toda persona o grupo que recibe algo (por la vía del no derecho), siempre queda en deuda con el que se lo da. En ese caso, el que recibe debe a quien da. Por el contrario, los derechos implican el reconocimiento de ciudadanía plena para toda la población, fortaleciendo la autonomía y neutralizando la discriminación y la diferenciación social.

Comprender esta ecuación, nos debe impulsar a revalorizar la concepción de derechos, que es la que construye democracia en serio. Y nos podrá ayudar a alejarnos de la desgraciada descripción que contiene aquel proverbio africano, que afirma que “la mano que recibe está siempre debajo de la mano que da.”

sábado, 17 de junio de 2017

COLOCACIÓN DE BALDOSA EN HOMENAJE AL CHE GUEVARA 

Hoy 17 de junio, en un emotivo Acto, colocamos una baldosa recordatoria del Che Guevara en la esquina de Aráoz y Mansilla del barrio de Palermo en la ciudad de Buenos Aires. El Che vivió en la calle Aráoz 2180, junto a su familia, entre 1948 y 1953, mientras estudiaba en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.


sábado, 3 de junio de 2017

Nota “La ministra Carolina Stanley y la programación del desvarío”.

Referida a una Jornada de Bienestar, titulada “Sabiduría Emocional Operativa”, organizada por el ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
Una alucinante propuesta de esta época donde reina el fundamentalismo neoliberal más cruel, que nos aleja marcadamente de la vigencia de los derechos de la ciudadanía y de la perspectiva de construcción de una mayor justicia social.
Publicada en la Revista "La Tecl@ Eñe" - Buenos Aires - Junio 2 de 2017.


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LA MINISTRA CAROLINA STANLEY Y LA PROGRAMACIÓN DEL DESVARÍO
Norberto Alayón
Profesor Consulto de la UBA
Junio 2 de 2017

El ministerio de Desarrollo Social de la Nación está a cargo de la abogada Carolina Stanley. De ella depende la Prof. Paula Ximena Pérez Marquina, secretaria de Acompañamiento y Protección Social. Y de la profesora Paula depende la Prof. de Educación Especial Victoria Morales Gorleri, subsecretaria de Responsabilidad Social para el Desarrollo Sostenible.

Precisamente desde esta Subsecretaría se difunde y se convoca a una actividad verdaderamente sugestiva, para el próximo viernes 9 de junio. La convocatoria expresa textualmente lo siguiente:

En el marco del programa “Administración Pública Socialmente Responsable” de la Subsecretaría de Responsabilidad Social para el Desarrollo Sostenible se llevará a cabo la Segunda Jornada de Bienestar.
SABIDURÍA EMOCIONAL OPERATIVA
Nuevos hábitos emocionales-operativos para vivir y trabajar mejor
Expositor: Patricio Villalonga
TEMAS:
- Nuevas maneras más benignas de intervenir en la realidad.
- La física cuántica: Una nueva comprensión de la realidad.
- El vínculo perdido entre el mundo interno y el mundo externo.
- Círculos viciosos emocionales-operativos.
- El costo de rechazar emociones.
- El poder del sentir consciente.
- El acceso a los círculos virtuosos internos-externos.
- Ejercicios para aplicar lo expuesto en casos concretos actuales.
¡TE ESPERAMOS EN EL COMEDOR DEL PREDIO DE CAÑITAS!

La comunicación no aclara si la invitación es abierta a todo público o bien está sólo reservada para el personal de dicha subsecretaría o del ministerio en su totalidad.

Realmente impresiona y hasta desconcierta la batería altisonante y estrambótica, con aureola de presunta cientificidad, de los temas a desarrollar por el expositor Villalonga, en dos horas y media, por la mañana de ese feliz y emocionante día (de 10,30 a 13 horas).

Pero veamos quién es Patricio Villalonga, según sus propias referencias curriculares y notas que se pueden consultar por internet. Se trata de un licenciado en Economía, graduado en la UBA en 1983. En el rubro Educación, él mismo menciona estar capacitado en “física cuántica aplicada a la vida cotidiana”.

“Desarrolló una importante trayectoria profesional en empresas como Grupo Macri (en el Área de Finanzas, durante 5 años, entre 1984 y 1989), Indupa y Schoeller & Cabelma”.

“Investigador, facilitador y experto en el desarrollo de programas y actividades que promueven el bienestar y la abundancia natural de personas (sic), equipos y organizaciones”.

“Creador de una nueva generación de enseñanzas centradas en el Ser para los negocios y la vida”.

“Durante 4 años (entre 2002 y 2005) dictó los programas personales ‘Evolución Consciente’ y ‘Espiritualidad Cotidiana’, de duración anual, orientados a facilitar el crecimiento interior de los participantes”.

“Implementa sus programas ‘Management Inside Out’, enfocado al ámbito de los negocios, y ‘Camino a la Maestría’ enfocado al ámbito personal”.

“Mi misión, en el ámbito organizacional, es ayudar a personas, equipos y empresas a liberar el bienestar y la abundancia natural, logrando más con menos esfuerzo”.

En el diario “El Cronista” del 23 de marzo de 2016 afirmó que “Hay que enriquecerse a uno mismo. Cada uno tiene que encontrar la fuente de bienestar y abundancia. Así, a través de las meditaciones, los líderes pueden acceder a un lugar del interior donde estén en paz y, con eso, desactivar los malestares”.

No resulta fácil adivinar cómo les llegará la “abundancia natural”, que propone Villalonga, a los niños y niñas que viven en condiciones de aguda pobreza y sin posibilidades ciertas de resolución de las graves problemáticas que padecen.

Por cierto, Villalonga emplea un lenguaje que se asemeja al de los pastores mediáticos, con una especie de jerga extravagante, con una sumatoria de banalidades y afirmaciones inextricables. Pero, desde luego, tiene todo el derecho de ser y pensar así. El problema radica en quién lo contrata, con partidas oficiales, para que transfiera y multiplique este tipo de concepciones.

No es el único. Hace un par de meses, en la provincia de Buenos Aires, la Dirección de Cultura y Educación bonaerense, convocó a un gurú místico, el indio Amit Goswami, para una capacitación destinada a capacitadores de docentes. Goswami, en la provincia de Buenos Aires y Villalonga en el ministerio de Desarrollo Social de la Nación son contratados por el Estado para diseminar sus concepciones acerca de la “espiritualidad”, la “sabiduría emocional”, la “mística cuántica”.

La Asociación Física Argentina, dirigida por el científico Guillermo Monti, criticó firmemente el asesoramiento brindado por este “predicador de un culto pseudocientífico”, señalando que “el culto de la ‘mística cuántica’ predicado por Goswami distorsiona la física cuántica, transformándola en la base de un manual de autoayuda”. Agregando que el asesor asiático despliega “un conjunto de afirmaciones desprovistas de todo rigor científico y que nada tienen que ver con la física cuántica. Son un auténtico despropósito que no resiste el menor análisis científico”.

El uso y la irradiación de argumentaciones artificiosamente encubiertas, que se tornan difíciles de entender o interpretar, no debe ser subestimado o caracterizado como acciones irrelevantes, sin sentido. Presentan una intencionalidad evidente, y perversa, que apunta a construir una subjetividad dislocada en la sociedad, trastocando los ejes de análisis de lo que acontece objetivamente.

Se tiende a distraer de lo verdaderamente relevante que debe hacer el Estado, para asegurar condiciones de vida digna en las que se satisfagan las necesidades de alimentación, de salud, de educación, de vivienda, de la población.

Mientras en la Argentina del 2017 ha disminuido hasta el consumo de leche que necesitan imprescindiblemente los niños para su crecimiento y se requeriría declarar urgentemente la emergencia alimentaria, especialmente para los sectores más vulnerados de la población; mientras se mantiene elevada la inflación; mientras hay un importante desempleo; mientras se incrementa la pobreza, la indigencia y la exclusión; el ministerio de Desarrollo Social de la Nación contrata (y convendría saber además con qué monto) a Patricio Villalonga para “ayudar a personas, equipos y empresas a liberar el bienestar y la abundancia natural”.

Alucinante propuesta de esta época donde reina el fundamentalismo neoliberal más cruel, que nos aleja marcadamente de la vigencia de los derechos de la ciudadanía y de la perspectiva de construcción de una mayor justicia social.





viernes, 26 de mayo de 2017

REPORTAJE que me efectuaron en el Canal 4 de Pergamino (Provincia de Buenos Aires).
En el Instituto Superior de Formación Docente Nº 5 - Mayo 19 de 2017.


martes, 23 de mayo de 2017



Nota sobre ACUMAR: "Pequeñas-grandes historias de los pobres en la ciudad de Buenos Aires".
Publicada en la Revista "La Tecl@ Eñe". Mayo 22 de 2017



“PEQUEÑAS-GRANDES HISTORIAS DE LOS POBRES EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES”
Mayo 22 de 2017

“De un día para el otro sacaron las Unidades de Odontología. A muchos vecinos les sacaron todos los dientes, les hicieron el molde para ponerles los implantes y nunca más volvieron. Hay gente que se quedó sin dientes”.

“Ayer me tuve que ir hasta Avellaneda para que me atendiera un médico” (donde pasó toda la noche en el hospital con suero). “Si hubiera estado el camión de la Unidad Sanitaria Móvil de ACUMAR me atendían acá”, en el barrio.

“A muchos vecinos de esta zona les habían hecho el fondo de ojos y todos los estudios para hacerles los lentes. El proceso era así: primero hacían los estudios, se llevaban la información y después volvían con los lentes. Esta vez nunca volvieron”.

El pasado 18 de mayo, Juan Funes publicó un informe en el diario “Página 12” que da cuenta de estos testimonios de vecinos de la ciudad de Buenos Aires, titulándolo “Una crónica del abandono”. La nota describe que, a partir del cambio de gobierno que se produjo en el país en diciembre de 2015, ACUMAR desarticuló el Programa Sanitario de Emergencia que destinaba 12 Unidades Sanitarias Móviles, dejando sólo 4 funcionando en la actualidad.

ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) es un organismo que depende del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, a cargo del rabino Sergio Bergman. Está presidido, desde enero de 2017, por Gladys Esther González (con rango y jerarquía de Secretario de Estado), quien renunció a su banca de diputada nacional del partido PRO y dejó su cargo como Interventora del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) para ocuparse de ACUMAR.

Los dos presidentes anteriores renunciaron al cargo: Amilcar López, en febrero de 2016, a un mes de haber asumido, por falta de “definiciones respecto de las personas y las políticas”; y Julio Torti en diciembre de 2016. El importante organismo funciona con un Consejo Directivo que está integrado por distintos profesionales ligados al PRO, a la Coalición Cívica y al Frente Renovador.

Funes, en su nota, reseñó un informe titulado “Retroceder en el cuidado de la salud y el ambiente”, elaborado por la Fundación Soberanía Sanitaria presidida por Nicolás Kreplak.

El estudio de dicha Fundación describe el retroceso cuantitativo y cualitativo que se produjo a partir del recorte que se implementó en el Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA), cuyo objetivo es brindar atención sanitaria a los vecinos que habitan terrenos lindantes con las aguas extremadamente contaminadas del Riachuelo.

Así, por ejemplo, menciona que en el 2015 fueron asistidas casi 32 mil personas y en el 2016 menos de 13 mil; que las personas que recibieron vacunas (principalmente niños) pasaron de 2.638 a 726; que los operativos de las Unidades Sanitarias Móviles se redujeron de 145 a 44. Asimismo se destaca que muchos profesionales terminaron renunciando al habérselos dejado sin funciones o bien otros que fueron reubicados en programas ajenos a la temática de salud, o “los nutricionistas, psicólogos y trabajadores sociales que hacía tres o cuatro años que trabajaban en el Plan y a quienes no les renovaron sus contratos”.

La actividad consistía en realizar intervenciones integrales de asistencia a las poblaciones vulnerables, que articulaban la atención médica y pediátrica, la salud de las mujeres, campañas de vacunación, atención psicológica, evaluaciones oftalmológicas con entrega de lentes, estudios complementarios de imágenes como radiografías, ecografías y mamografías. Kreplak destacó que “se trataba de un trabajo continuo para garantizar los derechos elementales de salud”. Enfatizando que en la actualidad “hay un cambio en la concepción de salud, que pasó de ser considerada como un derecho, a ser tomada como beneficencia”.

La propia Dirección de Estadísticas y Censos del gobierno de la ciudad de Buenos Aires informó que una familia tipo (una pareja con dos hijos) necesitó en abril un ingreso mensual de 19.042 pesos para evitar caer en la pobreza. Y de 7.356 pesos para no caer en la indigencia.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), dependiente de la Universidad Católica Argentina (UCA), estimó que, según sus mediciones, a fines del año 2015 la pobreza ascendía en el país al 29 por ciento de la población y que para el tercer trimestre del 2016 creció hasta el 32,9 por ciento, verificándose la existencia de 1.500.000 de nuevos pobres. Por su parte, el nivel de indigencia creció del 5,3 por ciento al 6,9 por ciento, incrementando en 600.000 personas más el número de aquellos que padecen hambre en Argentina.

En este marco de persistencia y aumento de la pobreza y la indigencia, resulta inconcebiblemente inhumano que se reduzcan los programas sociales dirigidos a los sectores más vulnerables de la sociedad, como acontece hoy con ACUMAR en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.